
Para conocer el paisaje minero, una de las mejores opciones, es adentrarnos en la historia por medio de dos fundiciones que han existido en Linares: San Luis y La Cruz, aunque la oferta es más variada.
Iniciando desde el camino que hay detrás de la Ermita de la Virgen, nos dirigimos hacia la antigua fabrica de Aluminio San Gonzalo, hay una bifurcación de caminos, tomaremos el de la izquierda, psando por algunos cortijos y una vaquería, se deja a la derecha entre un extenso campo de olivar, lo que fue la Fundición de San Luis, de mediados del siglo XIX, en donde se extraía plomo de primera calidad, alcanzando mensualmente 100 Kg de plata. En esta fundición se fundía el plomo por el procedimiento de los hornos reverbero.

Pasados unos tres Kilometros, llegamos al arenal, montañas de arena blanca donde la vegetación se ha adaptado diferenciándose juncos, retamas y cañas, era un antiguo lavadadero de las minas de alrededor.
Cruzando la via que comunica todo el conjunto minero, se levanta en el fondo, los vestigios de dos tipos diferentes de cabrias, una metálica a la izquierda conocida como Pozo Rico y a la derecha la majestuosa cabria de piedra y ladrillo, del pozo San Vicente, de finales del siglo XIX. Aún se conserva una lápida que recuerda el accidente ocurrido en el año 1967, cuando seis mineros perdieron la vida, en el último viaje y en el último día de funcionamiento.
Continuando el camino que asciende y dejando estos restos de ruinas a la derecha, llegamos a un cruce de caminos, diferenciando en las confluencias restos de antiguas viviendas pertenecientes al cuerpo técnico de ingenieros, casas grandes con jardines y porche.

Tenemos varias opciones: por el camino de la derecha se accede a las ruinas del poblado conocido como Cristo del Valle, emplazado junto a la mina del mismo nombre. En él habitaban las familias mineras y contaba con los servicios de cualquier poblado de la época.
Siguiendo recto desde el cruce de caminos antes mencionado, nos encontramos con la cuesta de minbre que nos conducira a toda la zana que divisamos desde arriba.
A la izquierda el camino nos dirige hacia la Cruz , nos detenemos en la mitad del camino en otra encrucijada: a la izquierda las importantes minas de Arrayanes y, a la derecha su gran central eléctrica que abastecería a toda la zona.
Retomando el cruce de caminos siguiendo recto llegamos a la Fudición La Cruz, precedida por un paisaje de montañas negras debido al material allí acumulado. La fundición fue instalada en el año 1830. Una de las partes más antiguas de la fundición era la Torre de los Perdigones, conocida así por su utilización para la elaboración de perdigones.
Ya de regreso, a la derecha se localiza la Mina Las Cadenas, realizada en sillar de Piedra.
Terminando el conjunto de La Cruz, llegamos al Pozo La Unión con cabria metálica, situado a la derecha de la carretera junto a una pequeña iglesia de la colonia.
A la margen izquierda, una de las chimeneas que nos llamará la atención será la que está rematada con la imagen del Arcángel San Rafael.
|